Cultura e Historia

El origen de los pubs británicos. Una gran historia tras la barra.

Quien más, y quien menos, seguro que ha estado en alguna ocasión en un clásico pub británico, o al menos en algún local con esta apariencia o temática, tomándose una buenas pintas de cerveza. Y si has tenido la ocasión de estar en alguno de ellos en Inglaterra o Irlanda, pues mejor.

Mundialmente conocido, el gran pub británico, los de allí, no son sólo lugares para beber cerveza, también hacen las veces de centro social, sede comunitaria de los pueblos, incluso casi de parlamento político, y para algunos hasta de segunda vivienda.

Pero al parecer, los inicios de estos lugares de culto y disfrute cervecero, no tuvieron el concepto que conocemos ahora, si no que más bien fueron los de un “elegante” bar de vinos italianos, y sus orígenes se remontan 2000 años atrás. Fue, como no, un ejército romano invasor el que trajo por primera vez a las costas británicas las calzadas romanas, las primeras ciudades y también los primeros “pubs” romanos conocidos en aquel entonces, ya por el año 43 d. C., con el nombre de tabernae.

Estas tabernas, o tiendas de vino, se construyeron a lo largo de las calzadas romanas y en las ciudades para ayudar a saciar la sed de las tropas legionarias. Sin embargo, la cerveza británica era la cerveza, y estaba muy arraigada a las islas, por lo que estas tabernas se adaptaron rápidamente para ofrecer a los lugareños su bebida favorita, y la palabra finalmente se derivó coloquialmente a taberna (tavern).

Estos espacios no sólo sobrevivieron al paso del tiempo y los conflictos bélicos, sino que supieron adaptarse a una clientela en constante cambio, a través de invasores anglos, sajones, los jutos germanos y por supuesto los temibles vikingos de las tierras del norte.

Ya alrededor del año 970 d. C., hubo un rey anglosajón llamado Edgar, conocido como el Pacífico, aunque de pacífico no debía tener nada, que intentó limitar a una el número de tabernas en cualquier aldea. También se dice que fue el responsable de introducir una medida para beber conocida como la clavija (the peg), que era más o menos del tamaño de una taza, con la finalidad de controlar la cantidad de alcohol que una persona podía consumir, de ahí la expresión «bajar la clavija» (to take down a peg).

Tabernas, cervecerías y posadas

Las tabernas y cervecerías, o alehouses, ofrecían comida y bebida a sus huéspedes, mientras que las posadas, o inns, ofrecían alojamiento a los viajeros como comerciantes, funcionarios de la corte o peregrinos que viajaban hacia santuarios religiosos.

Algunas posadas también tenían fines militares, una de las más antiguas, que data del año 1189 d.C., es Ye Olde Trip to Jerusalem, ubicada en el condado de Nottingham, de la cual se dice que sirvió como centro de reclutamiento de voluntarios para acompañar al rey Ricardo I, Corazón de León, en su cruzada hacia Tierra Santa.

Todo este tipo de diferentes locales pasaron, con el tiempo, a ser conocidos coloquialmente como public houses, y luego simplemente como pubs (posiblemente como abreviatura de publics), durante el reinado del rey Enrique VII. Un poco más tarde, en 1552, se aprobó una ley que exigía que los posaderos (innkeepers) tuvieran una licencia para poder regentar un pub. Se calcula que en 1577 había unas 17.000 cervecerías, 2.000 posadas y 400 tabernas en toda Inglaterra y Gales. Teniendo en cuenta la población de aquella época, eso equivaldría a aproximadamente un pub por cada 200 personas.

Como curiosidad mencionar que, en 1375, fue necesario que el rey Eduardo III, promulgase una ley para regular la altura de los letreros que los cerveceros colocaban en la calle, ya que muchos jinetes se golpeaban la cabeza contra estos letreros o postes de madera haciéndose verdaderas averías.

A lo largo de la historia, la cerveza siempre han formado parte de la dieta diaria de los británicos, y su proceso de elaboración la hacían una opción de consumo mucho más segura que el agua de la época.

Aunque tanto el café como el té se introdujeron en Gran Bretaña a mediados del siglo XVII, sus precios prohibitivos hacían que fuesen algo exclusivo de las clases altas. Sin embargo, apenas unas décadas más tarde, las cosas cambiaron drásticamente cuando otras bebidas espirituosas baratas, como el brandy de Francia o la ginebra de Holanda, llegaron a las estanterías de los pubs. Estas bebidas más económicas, y en muchos casos de baja calidad e incluso adulteradas, causaron infinidad de problemas sociales entre los años 1720 y 1750. Las Leyes de la Ginebra de 1736 y 1751 redujeron el consumo de esta bebida a una cuarta parte y devolvieron cierto orden a los pubs.

El surgimiento de los carruajes presagió otra nueva era para los pubs de la época, ya que se establecieron posadas en rutas estratégicas a lo largo y ancho del país. Aunque esto duró relativamente poco, estableció el precedente para las distinciones de clases que continuaron en los viajes en ferrocarril desde la década de 1840 en adelante.

Al igual que los ferrocarriles que operaban con servicios de primera, segunda e incluso tercera clase, los pubs evolucionaron de manera similar. Los pubs de esa época, incluso los relativamente pequeños, normalmente se dividían en su interior en varias salas para atender a diferentes clases de clientes.

Por suerte eso ha cambiado hoy en día y cualquier persona, sea de la clase que sea, puede entrar y disfrutar de una buena cerveza en un clásico pub británico.

P.D.: The Old Ferry Boat Inn es un pub ubicado en Holywell, Huntingdonshire, Cambridgeshire, el cual se estableció en el 560 d. C. y afirma ser el pub más antiguo de Inglaterra. Y aquí en España, la taberna más antigua se ubica en Sevilla, data del año 1386 y se llama La Antigua Taberna de las Escobas.

Fuentes: English countryinns, UK History Magazine, History of Pubs (TSW)

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