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Broyhan bier, la reina de las cervezas extintas

Broyhan bier (Broiha), también llamada Breyhan (Breihan) o Bruhan, fue una cerveza alemana de trigo originaria de la ciudad de Hannover, capital del estado de Baja Sajonia, que en sus años de máximo esplendor, entre 1526 y mediados del 1800, llegó a ser la cerveza con mayor distribución en el norte de Alemania. Como habéis podido ver me estoy refiriendo a este estilo de cerveza en pasado, y es que efectivamente hoy volvemos a hablar de otro de esos estilos alemanes locales y tradicionales que desaparecieron de la faz de la tierra casi por completo.

La Broyham era, como hemos comentado, una cerveza de trigo que en algunas ocasiones, según el cervecero, se elaboraba casi íntegramente con malta de trigo, secada al aire, o con muy poca adición de cebada, y sobre todo con muy poco lúpulo o casi nada. Se la llegó a comparar con otros estilos tradicionales como las Berliner Weisse, las Gose o las Witbier belgas, de hecho pertenecían básicamente a la misma familia de cervezas. El hecho de que se empleara malta de trigo secada al aire hacía que la Broyham no tuviera esos matices ahumados que podían tener otras cervezas, lo que le daba un carácter más ligero y refrescante, gracias también a una leve acidez que no quedaba enmascarada por las notas ahumadas y que recordaba a la acidez de los vinos.

Este estilo de cerveza se llegó a elaborar y distribuir en varias ciudades a lo largo de 250 km, desde Hannover hasta Turingia, un estado oriental central de Alemania, e incluso hay fuentes que afirman que en 1644 también se solicitó permiso en la ciudad de Bremen, al norte de Hannover, para la elaboración y venta de la cerveza Broyhan.

Inicialmente fue más conocida como Breihan, que era precisamente el apellido del cervecero al que se le atribuye este estilo, Conrad (Cord) Breihan, originario de la ciudad de Gronau, un municipio situado en el distrito de Borken, en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia, y que por aquel entonces estaba bajo el feudo del Monasterio de Hildesheim. Conrad trabajó durante varios años como ayudante de cervecero en Hamburgo, donde aprendió el oficio y desde donde se trasladó años más tarde, en 1526, al distrito de Stöcken, a las afueras de Hannover, y desde donde lanzó a la fama, en 1537, a su famosa cerveza Breihan, una cerveza dulce, pálida, ácida, muy ligera, con apenas 2 o 3 grados de alcohol y sin lúpulo, que rápidamente se hizo popular.

Fue tal su fama que los lugareños quisieron honrarle a él y a su cerveza dedicándole una canción, compuesta en 1720, cuya traducción viene a decir algo así:

“¡Oh, alabada sea la poción broihan!

Luego dice hijos de la posteridad,

Cord Breihan, el inventor

Con cada trago, gracias

Oh, presume de la poción de Broihan”

Una de las cosas que también le dieron gran fama a este tipo de cerveza fue el secretismo que su creador mantuvo con la receta, hasta tal punto que se la llevó consigo a la tumba. Esto originó por un lado que todo aquel que quisiera elaborar esta cerveza tuvo que hacerlo guiándose de su instinto e intuición, pero difícilmente pudieron igualar el resultado, y por otro lado también originó que su cerveza no perdurara en el tiempo o que no se pudiera replicar años después por la falta de una receta original a la que ceñirse.

Pero por qué era tan difícil replicar la cerveza de Breihan?, pues las historias cuentan que el resultado final de esta cerveza se debió a un fallo de elaboración que Conrad tuvo durante sus prácticas en Hamburgo y que a él le resultó ciertamente agradable, así que se lo anotó cuidadosamente y lo reprodujo posteriormente una vez afincado en su propia cervecería. Como se suele decir a veces, las grandes cosas vienen de pequeños errores, y esta cerveza, al igual que otras, parece que fue una buena prueba de ello.

Quizás el propio éxito de esta cerveza fue el que propiciara su desaparición, ya que muchas ciudades germanas, al ver la gran aceptación que la Broihan tenía entre sus ciudadanos, boicotearon su distribución con el fin de que sus cervezas locales no perdieran el estatus que habían alcanzado. Como réplica a estas acciones, la ciudad de Hannover también boicoteó la entrada en su ciudad de cervezas populares de otras localidades. Finalmente Conrad murió en 1570 rodeado de fama y dinero, hasta tal punto que la ciudad de Hannover acuñó en 1609 una moneda de cobre de un penique en su memoria. La Gilde Brauerei, fundada en 1609 y considerada el negocio más antiguo de Hannover, lleva, ligeramente modificada, la imagen de esta moneda en su logotipo, y es que, antes de convertirse en fábrica y cambiar de nombre, la Gilde Brauerei fue, al menos eso dicen, el establecimiento donde Conrad Broyham comenzó sus elaboraciones cerveceras, la Broyhanhaus.

En ese mismo año, 1609, el ayuntamiento de Hannover reconoció al gremio de cerveceros como entidad jurídica independiente que velaba por los derechos de los cerveceros. Este gremio lo formaban los propietarios de los terrenos en los que se establecían los derechos de las cervecerías y su producción. La marca de calidad de este gremio era precisamente el Broyhan-Taler de cobre con la imagen de un gallo. Llegaron a existir más de 300 de estos terrenos o parcelas con derecho a producción y una sociedad de 105 cerveceros, que se aseguraban de la buena calidad de sus cervezas.

A finales del s. XVIII los miembros de esta asociación construyeron una cervecería comunitaria en la calle Köbelinger, la cual es considerada como la última en elaborar cerveza Broyhan hasta el año 1919. Después ya vino la Primera Guerra Mundial, la pérdida de interés en estos tradicionales estilos en favor de las lager europeas y con ello la desaparición de este emblemático estilo, que hoy en día tratan de recuperar a duras penas algunos cerveceros de Hannover, quizás con más pena que gloria, ya que nunca sabrán si ciertamente sus elaboraciones tienen algún parecido con las originales, pero bueno, al menos siempre les quedará disfrutar de la parte más romántica.

Salud!!

Fuentes: Braumagazin, koelnerbierhistoriker.org

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